Caballo desbocado

Me gusta comparar  la mente humana con un caballo desbocado. La mayor parte del tiempo no tenemos control sobre nuestros pensamientos, se suceden unos a otros, llegando a veces hasta a colapsarnos.

Dedicamos demasiada energía a preocuparnos por cosas que aún no han ocurrido, nos obsesionamos con ideas erróneas e inutiles.

Para aquietar  la mente, para domarla, hay tres técnicas que lo consiguen, la meditación, la visualización y las afirmaciones positivas.

  • Meditar; centrándonos en nuestra respiración, viendo pasar los pensamientos sin más, no valorandolos ni prestandoles demasiada atención.
  • Visualizar; imaginar situaciones primero con la mente, programandolas para que sucedan en la realidad.
  • Afirmaciones positivas; convencer al subconsciente de lo que  deseamos mediante mensajes y frases positivas, dándoselo ya por hecho, como una realidad.

Con estas tres técnicas, la mente deja de ser un caballo desbocado, y pasa a convertirse en un caballo amaestrado, obediente,  con un objetivo, llevarte a donde tu quieras ir…


El momento es ahora

Vive la vida como si fuese tu último día. No aplaces, el momento es ahora.

Trata a los demás como si también fuese la última vez que los vieses, diles que les quieres, que te importan, abrázalos, escúchales, aprovecha cada momento, podría ser el último.


¡Sacúdete el polvo!

Ante situaciones pasadas, aparentemente erróneas, decisiones equivocadas, resultados inesperados…déjalos pasar.

No dejes que todo eso te haga sentir pequeño. Avanza, la vida está para recorrerla, sentir, equivocarse, aprender.

¿Conoces a alguien que no se haya caído alguna vez?, nos pasa de pequeños, si no nos levantásemos, todos nos desplazaríamos gateando.

Cuando te tropieces, cuando llegues incluso a caerte… ponte en pie, levanta tu rostro, ¡sacúdete el polvo y anda!.


Vacío

No tengas miedo al vacío.
De vez en cuando vacía tus espacios materiales (armarios, cajones, estanterias, trasteros).
Vacía también tu espacio interior, pon fin a asuntos pendientes (hazlo ya), elimina el rencor de tu alma (perdona y perdonate), exterioriza todo aquello que guardas y no te atreves a sacar (expresa tus verdaderos sentimientos, y sigue la intuición del corazón).
Simplifícate, se tu mismo, de esa forma encontrarás la grandeza.


Cambiar el mundo

Si quieres cambiar el mundo, cambia tú primero . No intentes que los demás sean ni actuen de forma diferente, ni que transformen su actitud.

Si anhelas respeto, respeta y respétate. Si quieres  amor, ama. Si quieres recibir, da tu primero. Si quieres éxito, implícate para que otros lo tengan.

Toma la iniciativa, y si te gusta este pequeño artículo…difúndelo. De esa forma, y entre todos, quizás hagamos de este mundo algo mejor…